Empatía. Algunas claves que nos pueden ayudar

La empatía es la capacidad o habilidad de ponerse en el lugar de alguien para verle desde su marco interno de referencia. De lo que se trataría es de comprender al ‘otro’ como sujeto con una experiencia propia, no como objeto cuyo comportamiento se observa desde nuestra propia subjetividad. Sería como un ‘estar en el otro’ (feeling into)  y no tanto ‘estar con el otro’ (feeling with), consabida diferencia entre empatía y simpatía.

Esta habilidad se inicia en nosotros mismos. En la medida en que nos conocemos y sabemos auto interpretarnos podemos ser más sensibles con los otros. Si no podemos percibir nuestros propios sentimientos, muy difícilmente podremos interpretar el estado de ánimo del que tenemos enfrente.

Esta habilidad se va desarrollando a lo largo de nuestra vida y también podemos potenciarla con voluntad y motivación. A continuación damos algunas claves que nos pueden ayudar:

Permitirnos expresar nuestros propios sentimientos y percibir la  comprensión y entendimiento de los demás, nos permitirá entender mejor qué se siente cuando uno es escuchado y comprendido.

Identificar cuáles son nuestros estados emocionales en un momento concreto o una etapa, y relacionarlos con pensamientos propios y acontecimientos vitales vividos previamente, es una herramienta fundamental para desarrollar la empatía.

Tomar conciencia de que el hecho relatado siempre es una interpretación de una realidad que nunca es objetiva. Esto conlleva aceptar que existen tantas interpretaciones como espectadores son partícipes de ese hecho, y que ninguna es más válida que la otra.

Tomar conciencia de nuestros prejuicios y estereotipos también es importante, porque es una forma de ver qué cosas de la vivencia que tenemos del otro y su relato tiene que ver con nuestras ideas previas.

Ser capaces no sólo de captar el mensaje verbal, sino también los mensajes no verbales. El tono, la mirada, la intensidad de la voz, etc., son sólo algunos de los factores que pueden modificar un determinado mensaje.

Distinguir cuando se espera de nosotros que escuchemos o que además, aportemos nuestro punto de vista. Ocurre con relativa frecuencia que las personas no necesiten consejos o pautas a seguir. Si así lo interpretamos, debemos evitarlo, ya que la otra persona se puede sentir incomprendida.

Realizar preguntas mientras el otro nos transmite su relato, aumentará su confianza en nosotros, pues de esta manera le demostramos nuestro interés y preocupación respecto a lo que nos cuenta.

No minimizar la relevancia ni menospreciar el grado de importancia con el que la persona percibe su problema. Si no lo valoramos lo que el otro nos está transmitiendo desde el nivel de afectación que tiene para él, será difícil empatizar.

En general, conocernos y saber cuáles son nuestras virtudes y nuestras limitaciones en nuestras relaciones sociales, y concretamente en nuestra comprensión empática, es un ejercicio de responsabilidad que nos puede ayudar mucho, ya que de lo contrario corremos el riesgo de atribuir a nuestro interlocutor aspectos, que son nuestros.

 

Pedro Adrados

Psicólogo clínico

Arturo Soria Psicólogos

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